Cómo Empezó Todo

A mediados del 2019 tuve que ser operada de emergencia. Durante la laparoscopía (operación por medio de pequeñas incisiones que permite ver del interior del abdomen con la ayuda de una lente óptica) se observo (por casualidad) que mi trompa de falopio derecha estaba como deformada. Cerca del hígado vieron además como una especia de «tela de araña» hacia la pared del abdomen (adherencias). Estos signos y cambios en la trompa derecha se podían deber a que alguna vez tuve una infección por Clamidia, con respecto a la trompa izquierda no me comentaron nada. Me hicieron una prueba para detectar la bacteria en mi organismo, esta dio negativo. Y por eso no le presté mucha atención al tema.

Sólo una imagen graciosa

Hacía unas semanas me había comprado una monitor de fertilidad (¡qué encuentro muy bueno! ya les hablaré de él en el siguiente post), pero con los dolores de la operación no puede aprovecharlo. Dos meses (ciclos menstruales) después usando mi querido monitor de fertilidad, ¡sorpresa, test positivo!. Me comuniqué con la consulta de mi ginecóloga, ¡la secretaria al teléfono me dijo que no daban citas hasta para dentro de 4 meses!, le dije que estaba embarazada y que no podía esperar tanto. Me propusieron entonces que vaya sin cita, pero con la premisa que sea a partir de la quinta semana de embarazo.


Moraleja: Si sientes y confirmas con una prueba que estás embarazada, ve lo mas pronto posible a tu ginecóloga y ¡qué no te importe mucho si tienen citas o no!. Asegúrate que todo va bien.

El (Corto) Embarazo:

¡Sentir como un nuevo ser se formaba en mi interior! me dio las semanas más bonitas de mi vida. Cuando sorpresivamente casi por la semana 5 algo en mí cambió, le dije a mi esposo que repentinamente ya no me sentía más embarazada. No supe explicarlo con palabras, pero algo se apagó en mí. Lamentablemente la visita al médico se retrasó por un viaje que no podría prorrogar. Durante el viaje, me empezó a doler ligeramente el bajo vientre, pero sólo al terminar con la micción (se me ocurrió que podía ser sólo una infección de vejiga, que muchas embarazadas suelen tener). Pasaron días y el dolor no se iba, se sentía ya más en el lado derecho, al principio y también durante la micción.

Me asusté y decidí ir al centro de atención especializada. Me atendió una jovencita delante del ordenador, miró el aparato y me dijo que la siguiente cita libre sería para dentro de una semana y media. No entendió que se trataba de una urgencia, le expliqué el por qué y dijo que era normal, las embarazadas suelen tener esos dolores. Regresé a mi habitación, con el pensamiento ya en un triste embarazo ectópico (cuando el embrión se asienta en un lugar fuera del útero). Regresé a Alemania, bajando del avión sentí un flujo vaginal, ya en el baño vi una gran mancha de color chocolate, ¡sangre «muerta»!.

Llegando a mi ciudad, aunque el dolor no era tan grande algo me decía que nada iba bien. No quise esperar al día siguiente , mi esposo me llevó directamente a urgencias del hospital.

En El Hospital

Si por la ginecóloga de guardia fuera, me enviaba a casa, tal vez podía esperar al día siguiente e ir a mi ginecóloga. Le mencioné que tenía el temor de una embarazo ectópico. Examen físico, ecografía vaginal, ¡el más feo pensamiento se hizo realidad!. El embrión se alojaba en la trompa derecha, la «masa» completa, sin latido del corazón, medía cerca de 8 mm (muy grande para poder reconstruir la trompa). Llanto, lágrimas, impotencia, una segunda operación en pocos meses. Destrozada por dentro, con el corazón en mil pedazos y sólo con una trompa, el médico me dijo que durante la operación se vio la trompa izquierda también deformada. Dijo, así sencillamente, que intentara quedarme embarazada y que si no funcionaba (que era lo que él esperaba) lo mejor sería otra operación.

Al día siguiente añadieron los médicos que me recomendaban un examen llamado «Cromopertubación». ¡Otra operación!: Te inyectan un líquido pigmentado mediante una sonda en el útero y mediante una laparoscopía observan si el líquido se ve en el abdomen, si eso pasa quiere decir que la trompa funciona y que será capaz de transportar la célula que se convertirá en tu bebé. Todo sonaba bien, pero para eso debía esperar mínimo 2 meses luego de la operación de emergencia.

¡La espera desesperó!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *